FIAT 1899

FIAT: 120 años de historia

Estamos acostumbrados a ver nuestras calles repletas de vehículos de toda índole, desde pequeños coches hasta grandes camiones, rodeados de motocicletas y en los últimos tiempos, de personas subidas en patinetes animados por minúsculos motores eléctricos. Cientos de miles de vehículos circulan diariamente las carreteras sin que a nadie le extrañe, más bien lo contrario; lo raro es ver calles totalmente desiertas.

Obviamente no siempre fue así, hubo un tiempo en el cual, los vehículos autopropulsados eran un artefacto infernal, ruidoso y lento, una cosa cuya imagen está muy lejos de lo que hoy entendemos como coche. Básicamente, eran carruajes que normalmente estaban tirados por caballos a los cuales, se les instalaba un traqueteante propulsor de combustión interna y un sistema de dirección. En ocasiones, muchas más de las que muchos saben, se usaban motores eléctricos y hasta de vapor.

En aquel entonces, en los albores de la automoción, surgieron muchos fabricantes ofreciendo sus carruajes autopropulsados a precios un tanto descabellados. A finales del Siglo XIX, la clase media y la clase pudiente estaban muy diferenciados y la imagen social era mucho más importante que ahora, aunque pocos ciudadanos podía acceder a uno de esos locos vehículos humeantes. Sin embargo, aquellos que podían eran la envidia y también el terror de muchos transeúntes que los veían aparecer por las calles. Calles, por cierto, plagadas de excrementos de animales de tiro y con un asfalto que brillaba por su ausencia. De hecho, la popularización del automóvil sirvió para limpiar las calles de excrementos y reducir un tipo de contaminación que hoy es incompresible (creaban enfermedades, plagas de insectos y de roedores…).

FIAT 1899

Dicho suceso es tema para otra ocasión, ya que el automóvil fue un invento que lo cambió todo. La proliferación de fabricantes hizo que también se pudieran bajar los precios y poco a poco, los coches fueron algo más normal. No obstante, antes de que eso ocurriera y sólo 13 años después de la presentación del considerado primer coche de la historia (Benz Patent Motorwagen Nº3. de 1886), se fundaba en Italia una compañía que se convirtió en uno de los actores más importantes del país: la ‘Società Anonima Fabbrica Italiana di Automobili-Torino’, más conocida por el acrónimo ‘FIAT’. Era 1899 y su primer modelo fue el FIAT 3 ½ HP (conocido como FIAT 3,5HP o FIAT 4HP) , del que se fabricaron 24 unidades en una fábrica situada en Turín con 150 empleados.

Los responsables de esta criatura fueron un grupo de aristócratas apasionados por este nuevo invento. Tenía un motor con dos cilindros refrigerados por líquido mediante un radiador de serpentina, que sólo funcionaba cuando el vehículo estaba en movimiento. Ambos cilindros alcanzaban los 657 centímetros cúbicos con una potencia de 4,5 CV. El modelo se llamó ‘3 ½’ dado que su potencia fiscal era de 3,5 CV y podía rodar a 35 km/h gracias a una caja de cambios manual con tres relaciones. La transmisión era por cadena y sólo tenía frenos en las ruedas traseras.

De las 24 unidades fabricadas han sobrevivido cuatro, todo un logro teniendo en cuenta que tiene actualmente 120 años. Una de estas unidades está expuesta en el Centro Storico de FIAT, otra está en el Museo Nacional del Automóvil de Turín, la tercera se encuentra en el Museo Ford en Estados Unidos y la cuarta, en otro museo, pero en esta ocasión en el Museo Nacional del Automóvil de Gran Bretaña.

Javi Martín

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>